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Calentamiento piernas
Una vez calentados el tren superior y el tronco, pasamos a realizar ejercicios de calentamiento de piernas.
La musculatura de las piernas, a diferencia de los brazos, por el mismo hecho de estar de pie o de haberse desplazado hasta el gimnasio o la piscina, tienen un cierto grado de calentamiento inherente.
Los ejercicios básicos del calentamiento del tren inferior son la flexión y la extensión de la rodilla, tenemos que tener en cuenta la flexión del muslo sobre la cadera entra dentro del calentamiento del tronco o de la cadera.
Movimientos articulares de la rodilla.
Movimientos articulares del tobillo
Flexiones frontales, flexiones laterales para los muslos.
Pequeños saltos de puntillas para la ante pierna y tobillos.
Media sentadillas para intensificar el calentamiento de los músculos flexores y extensores. (cuádriceps y bíceps).
Medias sentadillas con saltos o multisaltos de media intensidad.
Sentadillas con saltos potentes para intensificar el calentamiento general del tren inferior.
Aductores, bracistas y dolores
Los aductores son unos músculos encargados de realizar la aproximación de la pierna a la línea media, es decir el movimiento de cerrar las piernas. Si se hiciera una lista de los dolores o lesiones típicas de los nadadores no podría faltar la tendinitis de los aductores, en especial a los bracistas.
Demasiados entrenadores no “obligan o motivan” a su nadadores a realizar intensos y cuidados calentamientos antes de iniciar el entrenamiento en el agua. Si se ha calentado mal o poco y se inicia la sesión con ejercicios de braza o de patada de braza, es muy fácil lesionarse el tendón del “musculo aductor largo”.
Se manifiesta con un dolor en la ingle, cara interna y superior del muslo.
Causas: Se suele deber a una sobrecarga excesiva de este musculo que generalmente se produce con la práctica de ciertos deportes, en especial en los que se realizan carrera y posturas forzadas con las piernas separadas: futbol, carrera, gimnasia, danza.
Tratamiento: Con el reposo y los antiinflamatorios junto a una tratamiento rehabilitador suele ser suficiente. En caso cronificados y especialmente rebeldes se puede optar por la infiltración con corticoides junto a un anestésico local. La cirugía se requiere en raras ocasiones y consiste en seccionar el tendón del musculo que se suele afectar con mayor frecuencia, que como hemos dicho es el “aductor largo”.
Video: José Moreno Vasco por Javier Solas.
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